Esquizofrenia paranoide: se caracteriza por el predominio de ideas delirantes y alucinaciones,
sobre todo auditivas. Los delirios y las alucinaciones a veces constituyen una
unidad. Es la más frecuente, suele iniciarse entre los 20 y 30 años y es la que
mejor evoluciona a pesar de la aparatosidad del cuadro.
Esquizofrenia catatónica: predomina el trastorno del movimiento o movimientos motores. Los
expertos hablan de "estupor catatónico". A pesar de tener la
conciencia despierta, el enfermo no reacciona a los intentos de entrar en
contacto con él. Su rostro permanece inmóvil e inexpresivo, no se percibe
ningún movimiento interior e incluso fuertes estímulos de dolor pueden no
provocar reacción alguna. En los casos más graves pueden llegar a no hablar, ni
comer, ni beber durante periodos lo suficientemente largos como para que
peligre su vida. Sin embargo en el interior del enfermo puede haber verdaderas
tormentas de sentimientos, que a menudo solo se manifiestan en una aceleración
del pulso. También se dan repetición constantes del mismo movimiento
(automatismos) y muecas. Los cuadros de extrema gravedad, en los que el enfermo
por ejemplo se mantiene sobre una pierna durante unas semanas, solo se observa
muy raras veces gracias a las posibilidades actuales del tratamiento. Sólo
ocurren cuando nadie se ocupa del enfermo o cuando el tratamiento no es eficaz.
El pronóstico para este tipo de esquizofrenia suele ser malo.
Esquizofrenia desorganizada o
hebefrenica: predomina un afecto absurdo, no apropiado
(se suelen reír cuando se les da una mala noticia, las conductas suelen ser
infantiles, el estado de humor es absurdo, existe desinhibición en los
sentimientos. Suelen tener comportamientos extraños, como reír sin motivo
aparente y realizar muecas. A menudo muestran falta de interés y de
participación. Hay casos en los que se manifiestan alucinaciones y delirios,
aunque esto no es una condición ecuánime en este tipo de esquizofrenia la
mayoría de los casos los brotes no son claramente delimitables. Suele comenzar
en edades tempranas como es la pubertad, por eso reciben el nombre de
esquizofrenias juveniles e incluso hay casos en los que la enfermedad viene de
la infancia (psicosis infantil). Los desarrollos hebéfrenicos lentos y
desapercibidos por presentar pocos síntomas se califican como esquizofrenia
simple. Por la ausencia de síntomas es difícil de reconocerla, (los indicios
suelen ser el descuido personal, conductas solitarias...). El pronóstico suele
ser desfavorable en comparación con las otras esquizofrenias, debido a la
personalidad inmadura del enfermo.
Esquizofrenia indiferenciada: es un tipo de esquizofrenia en la cual no predomina un síntoma
concreto para el diagnóstico, es como la mezcla de los otros anteriores.
Esquizofrenia residual: en estos casos debe haber habido, por lo menos, un episodio de
esquizofrenia anteriormente, pero en el momento actual no hay síntomas
psicóticos importantes. Es la fase en la que los síntomas negativos son más
evidentes. No se manifiesta en todos los enfermos.





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